Un vestido que refleja la autenticidad del patrimonio y la belleza de la cultura, contando una historia de feminidad y elegancia con sus detalles meticulosos.
Este vestido de estilo europeo, usado por las jóvenes modernas en reemplazo de las prendas tradicionales y el qumbaz de las mujeres de antes, era lucido por las familias adineradas (los 'bacauat') quienes solían usar hasta 3 vestidos superpuestos; podían llegar a tener más de 40 en sus guardarropas (1936)






