Mira Matar escribió en el sitio web de mtv el 13 de julio de 2018:

“La paciencia de Job” y “Job no tuvo tanta paciencia como yo” son dos frases que se repiten frecuentemente en las calles libanesas. Pocos saben quién es Job, quien se convirtió en el santo patrón de todos los libaneses después de que su nombre se asociara con la paciencia.

Wadih El Safi dice en su famosa canción “Extrañamos el monte Niha y el monte Sannine”. Así que fue una visita al pueblo de Niha y específicamente al santuario del profeta Job.

Con sonrisas tímidas, el jeque y la jequesa le reciben ante la puerta del santuario. La sonrisa de la jequesa se esconde tras su velo de seda blanco, y la del jeque se oculta tras unos bigotes que encanecieron con los días que pasó en el lugar sagrado. Preguntamos: “¿Debemos cubrirnos la cabeza antes de entrar?”, y ellos, al notar la diferencia en los acentos, responden: “Ustedes no son de aquí... bienvenidos todos”.

Dentro del santuario, los visitantes se sientan en el suelo con reverencia hacia Job, y en el centro se encuentra su tumba, sobre la cual está escrito: “Lo encontramos paciente. ¡Qué excelente siervo! Era, en verdad, alguien que se vuelve a Dios”.

El jeque Fahd Arnous resume la vida del profeta Job de la siguiente manera: “80 años de prosperidad y estatus, y 18 años de enfermedad y paciencia”. Cita lo que se menciona en el Sagrado Corán: “Golpea con tu pie; ahí tienes agua fresca para lavarte y para beber”, para decir que la paciencia de Job a lo largo de los años fue fructífera, y todavía lo es para todo aquel sobre quien cae una desgracia y acude a él buscando la salvación. Días, semanas y meses contados, y la salvación llega inevitablemente para aquel que tuvo paciencia.
En la Sagrada Biblia también hay una mención al “Libro de Job”. Y mientras el jeque Arnous reconoce que “Job es para todos y no es propiedad exclusiva de nadie”, confirma que el santuario atrae a miles de visitantes libaneses de diferentes sectas y religiones, quienes vienen a rezar, a buscar bendiciones y a recibir el legado de Job para ellos: “¡la paciencia!”