Todas las religiones tienen lugares sagrados que gozan de un estatus especial que los diferencia de otros lugares. Es habitual que los seguidores de cada religión establezcan en estos lugares estructuras, casas de culto y rituales en los que realizan sus prácticas religiosas. Los creyentes sienten en estos lugares la cercanía de Dios, donde recurren a Él y le suplican pidiéndole que los colme de sus favores y bendiciones, o expresándole su arrepentimiento por los pecados y faltas que han cometido, solicitando su perdón.
Los lugares sagrados en la doctrina drusa
En la doctrina drusa, el lugar no posee santidad por sí mismo, sino por la personalidad religiosa que trabajó en él, estuvo vinculada a él o fue enterrada en él. Según la doctrina, la bendición de Dios impregna los lugares donde vivieron o fueron enterrados los profetas, mensajeros y santos justos, a quienes el Creador bendijo y distinguió del resto de su creación.
La importancia de los lugares sagrados
Los lugares sagrados tienen una gran importancia en la vida del creyente druso, ya que le ayudan a fortalecer su fe y a purificar su alma. Sin embargo, debemos recordar que acercarse a Dios no es un acercamiento físico material, sino psicológico; el valor y la posición del lugar material son simbólicos y su origen se remonta a la bendición y la energía espiritual asociadas a la figura sagrada con la que están vinculados.
El impacto espiritual de los lugares sagrados
Los lugares sagrados poseen un poder espiritual latente que puede influir en el estado de ánimo y el alma del creyente druso. Este poder se manifiesta en lo que se denomina "percepción", una expresión que refleja el sentimiento interior que experimenta el druso con respecto a la presencia de Dios durante su visita a uno de los lugares sagrados o santuarios.
Existen alrededor de 130 lugares sagrados y santuarios drusos en todo el Medio Oriente, de los cuales 70 se encuentran en Palestina, 40 en el Líbano, 16 en Siria y uno en Jordania. Estos lugares sagrados y santuarios se ubican dentro de los pueblos, en las cimas de las montañas, en grutas y cerca de manantiales y fuentes de agua.






