Después de unos 10 años que el comandante general de la Gran Revolución Siria, Sultan Pasha al-Atrash, sus compañeros y sus familias pasaron en el exilio en Wadi al-Sirhan, tras la firma del tratado de independencia en 1936 y la emisión de una amnistía general para los revolucionarios en mayo de 1937, se celebró una ceremonia de despedida para los revolucionarios.
En esta ceremonia, el historiador, escritor y literato libanés Ajaj Nuwayhid se dirigió al comandante general y a sus compañeros diciendo: “Ustedes regresan a Jabal al-Druze, o más bien a Jabal al-Arab..”, a lo que Sultan lo interrumpió diciendo: “Sí, Jabal al-Arab, este es el nombre verdadero, y cualquier otra denominación es inaceptable”.
El nombre de Jabal al-Druze se hizo famoso después de que las autoridades de ocupación francesa lo convirtieran en un estado independiente en 1921, por lo que dicha denominación comenzó a aparecer en decretos franceses, libros y publicaciones.
Jabal al-Arab ha sido un refugio para quienes huían de la injusticia a lo largo de la historia y su gente ha sido protectora de los extranjeros, tal como lo expresó Fares al-Khoury, una de las personalidades nacionales sirias más importantes de la era moderna, cuando dijo en una sesión parlamentaria que “esta montaña ha sido y sigue siendo el hogar de los árabes que huyen de la injusticia colonial otomana y occidental, y sería justo que la llamáramos Jabal al-Arab en lugar de Jabal al-Druze”.
Cabe señalar que Jabal al-Arab tiene muchos nombres, entre ellos Bashan, que aparece en la Torá y en los escritos arameos, que significa tierra fértil; Trachonitis (nombre griego que significa tierra de piedras); Gaulanitis (nombre asirio que significa tierras huecas); Auranitis (nombre romano que significa tierra de cuevas), además de muchos otros nombres árabes como al-Rayyan, al-Batina, Bani Hilal, Hauran, entre otros..







