El difunto Mahmoud Jabr (1935 – 2008) es considerado uno de los pilares más destacados del arte sirio. Nació en la ciudad de Shahba, en la gobernación de As-Suwayda, desde donde partió para convertirse en un pionero que logró llevar el pulso de la calle al escenario teatral con un estilo cómico y crítico único. No fue solo un artista, sino un fundador de la escuela del “teatro popular”, que convirtió la risa en un medio de reforma social.

Hitos creativos:
* El reino del teatro: fundó su propia compañía y presentó obras maestras como “Hutt bil-kharj” (Ponlo en el saco) y *”Leish heik sar ma'ana”* (¿Por qué nos pasó esto?), logrando un éxito de público que batió récords de taquilla.
* Legado familiar: Jabr dirigió la familia artística más antigua de Siria; es hermano de la estrella Naji Jabr, esposo de la artista Haifa Wassef y padre de las estrellas Marah y Laila Jabr.
* Rol nacional: No se limitó al arte, sino que fue miembro fundador del Sindicato de Artistas y representó la voz de los intelectuales bajo la cúpula del Consejo del Pueblo durante dos mandatos.
El “Abu Marah” partió dejando tras de sí una escuela artística cuyas huellas siguen siendo evidentes en el drama y el teatro sirio, para que su nombre permanezca como sinónimo de arte auténtico y compromiso con las causas de la gente.