¿Cómo se convirtieron los nombres de Mishkah y Rima en un refrán popular que se dice cuando dos personas similares en defectos y temperamentos se juntan? Una curiosa historia de la memoria de la montaña que recupera un nuevo episodio de "Qalu bil-Jabal".

La historia narra sobre un joven llamado Mishkah, conocido por su pereza y falta de juicio, y una joven llamada Rima, que se le parece en su descuido y falta de responsabilidad. Cuando la gente del pueblo no pudo encontrar a nadie que aceptara casarse con ellos, sus notables sugirieron que se casaran entre ellos, para que cada uno estuviera con alguien de su misma calaña.

De ahí surgió el refrán: "Casaron a Mishkah con Rima... y ninguno de los dos vale nada", que se dice de dos personas que se parecen en sus defectos, por lo que ninguna encuentra en la otra motivos para recriminar o culpar.

Así, los proverbios populares preservan historias de la memoria de la gente, resumidas en pocas palabras, manteniendo su significado presente en las conversaciones de las generaciones.